Cólico del lactante y reflujo gastroesofágico

El cólico del lactante es un problema muy frecuente en bebés. Se trata de una patología benigna y con una duración limitada, la cual se suele resolver entre los 4 y 5 meses de edad, pero gracias a la fisioterapia y a una serie de consejos podemos ayudar a mejorar esos síntomas tan molestos para el bebé y a que este proceso se resuelva antes.
El cólico del lactante se caracteriza por los siguientes síntomas:

Características

  • Llanto inconsolable, que puede durar desde minutos hasta varias horas
  • El llanto termina cuando el bebé expulsa gases, defeca o cuando ya está agotado.
  • El abdomen se pone tenso y hay un aumento de gases en el intestino.
  • El bebé flexiona las piernas, cierra los puños y la cara se puede enrojecer del esfuerzo

La causa del cólico del lactante no está clara, pero la teoría más aceptada sería la inmadurez del sistema digestivo. El reflujo gastro esofágico es la causa más frecuente de vómitos en el recién nacido. Cuando hablamos de reflujo debemos diferenciar el reflujo fisiológico del patológico.

El reflujo fisiológico (normal), sería la regurgitación de leche justo después de comer.
Desaparece a los pocos meses y no requiere tratamiento. En estos casos el bebé está contento y aumenta bien de peso.


El reflujo patológico sería la regurgitación que aparece pasada media hora después de comer. En estos casos en alimento ya ha pasado por el estómago con lo cual los jugos gástricos encargados de la digestión ascenderían por esófago irritándolo y ocasionado molestias al bebé.

En ocasiones no llega a aparecer la regurgitación hacia fuera, pero el alimento puede ascender y descender por el esófago provocando acidez y molestias. En estos casos el bebé estará molesto, irritable y puede que no aumente bien de peso.
Este tipo de reflujo si que requiere tratamiento y la fisioterapia nos puede servir de gran ayuda para mejorar este cuadro.

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